viernes, 6 de septiembre de 2013

Scene 1.

Entro en la clase. Suspiro. Todo el mundo me mira. Yo bajo la mirada y miro al suelo. Entonces pongo mi sonrisa de niña buena y susurro un 'buenas'. Me siento en el primer pupitre que veo, al final de la clase. Está lleno de pintadas y de corazones. Hay una pintada que me asusta un poco, es muy extraña , pero me entra un escalofrío cuando la veo. Sólo son dos letras. 'PM'. Me pongo los cascos y me subo la gorra de la sudadera. El profesor me llama la atención y me la bajo. No se da cuenta de que estoy escuchando música. Mejor. Pero enseguida me pongo el pelo por delante de la cara. Este es el cuarto instituto al que voy este curso. Es mayo. Las chicas están cotilleando sobre mí, seguro. Los chicos estarán pensando que soy un bicho raro. Las dos horas pasan lentamente y cuando suena el timbre todos los estudiantes corren y enseguida el pasillo se llena. Me espero un poco recogiendo las cosas y me agacho para coger mi almuerzo de mi mochila. Justo cuando levanto la cabeza veo a un chico (bastante guapo, todo hay que decirlo) y me dice con una voz cálida y suave: -Eres tan guapa como te había imaginado.
Me alaga, pero está claro que es una broma de mal gusto. -Si es una broma no tiene ninguna gracia - replico yo, enojada - así que puedes largarte ya-.
- Tranquila, no es ninguna broma.
Y se marcha.
Ya me ha fastidiado la mañana.
Salgo del aula y me dirijo hacia el patio. Veo un banco libre y me siento. Pasan los minutos. Me acabo mi bocadillo de jamón serrano y cruzó las piernas. Entonces, una chica muy rara con piercings por todas partes se sienta a mi lado.
- ¿Tienes fuego? - dice-.
- No, no fumo.
Me mira como si fuera un chicle pegado en la suela del zapato y se va.
Pues vaya.
Entonces la chica de los piercings vuelve con un chico.
-Éste se llama Serte. Yo soy Mey. Encantados.
- Igualmente.
Se me acerca Serte y me dice al oído:
- Vamos a hacer novillos. ¿Te apuntas?
-Hummmmm.... Vale.
Aún no sé por qué dije eso. Sí no lo hubiera dicho jamás hubiera pasado lo que pasó. No me apetecía estar todo el día en la clase, aunque sé que no está bien hacer novillos. Pero nadie se enteraría. Pero eso va después, y me gusta contar las cosas en orden.

Suspiro y me levanto del banco. El banco estaba lleno de polvo. Como no quiero ponerme roja, llena de manchurrones, me acerco a los baños de chicas y abro el grifo de una pila, pongo las dos manos formando un cuenco por debajo del chorro y me la echo en la cabeza. Me seco las manos en mi vaquero azul y salgo del baño. Un chico pasa corriendo y me tira al suelo, me pongo a gritar como una loca. -¡ Pero ¿Qué haces?! Se marcha corriendo y no me da tiempo a verle la cara. Me levanto y me sacudo la ropa, la tengo llena de polvo . Estornudo. Soy alérgica al polvo. No me quiero hinchar como un globo así que entro otra vez al baño. Vuelvo a repetir la operación de antes, me pongo agua en la cabeza. Suspiro. Suena la campana por todo el instituto. Voy corriendo dentro, pero, sí vamos a hacer novillos, ¿ dónde les espero ? Me quedo en la puerta de entrada, y al poco rato llegan. Mientras se acercan me sonrien . Pero no la típica sonrisa de alegría, si no que era más bien una sonrisa... Malvada. Aún no sabía que iba a morir tres veces aquel día. $NANA$

1 comentario:

  1. la hija del famoso arquitecto Luis de Garrido quiere ser escritora, bien! .. sigue asi chica veras que si mantienes la confianza, la constancia y las ganas.. llegaras tan lejos como ni te imaginas!

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