No sé cuanto tiempo ha pasado desde que estoy inconsciente.
¿Minutos, horas, días, semanas...?
Me parece que no lo sabré nunca.
Cuando desperté seguía igual que antes. Tumbada en el suelo de una cueva.
Con la misma sudadera roja, los mismos vaqueros, mi pelo rubio y liso mis zapatillas adidas rosas y aún con el efecto del fluido en mi cuerpo. Miro a mi alrededor y no veo nada interesante. Rocas; rocas y muchísimas más rocas.Consigo levantarme dificultosamente y me dirijo a una sala que estaba a mi derecha. Entro y me encuentro a Serte tecleando en un súper ordenador unos datos que para mí son indescriptibles.
Serte no me ve, está enfrascado en la lectura de los datos del ordenador.
Hay unas estanterías gigantes al lado del ordenador, llenas de libros con títulos raros y en otros idiomas. No veo a Mey por ningún lado.
Estoy muy mareada. Sigo andando por detrás de Serte y él no se da cuenta.
Llego a una gran sala, con un montón de rocas apiladas en un gran montón, y un pasadizo. Lo sigo durante un buen rato y de repente el camino se separa en dos pasadizos distintos.
No sé cual escoger. Los dos están oscuros. Al final cojo el de la izquierda, porque yo suelo coger
sábado, 7 de septiembre de 2013
Scene 4.
Aún stoy pensando en lo que pasó ayer, o hace unas horas, o unos minutos.
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